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El Sell-on fee por pago de cláusula de rescisión

estadio

Es práctica recurrente entre clubes a la hora de acordar la transferencia de un jugador que, sin perjuicio de la contraprestación económica fija acordada, se incluya en el contrato una participación (o “sell-on-fee”) que deberá abonar el club comprador (A) a favor del club vendedor para el caso de una futura transferencia de dicho jugador a un club tercero.

Esa participación suele consistir en un porcentaje sobre el importe total del precio de venta, o bien sobre el que resulta de deducir de ese precio el importe previamente abonado por el club comprador A (es decir, sobre la plusvalía obtenida por dicho club con la compraventa del jugador).

El problema surge cuando esa transferencia ocurre como consecuencia del pago de la cláusula de rescisión establecida en el contrato laboral del jugador con el club y no en el marco normal de una transferencia, en la que hay un acuerdo de voluntades expreso entre los dos clubes implicados y el propio jugador.

En este sentido, recientemente el AS Nancy hizo oficial en su página web el fallo del Tribunal Arbitral del Deporte (“TAS”) por el que el Sevilla FC ha sido condenado a pagar al club francés la suma de 3.708.000 € con ocasión de la transferencia del jugador Clément Lenglet al FC Barcelona, después de que el club catalán abonara la cláusula de rescisión del jugador.

Esta decisión es relevante por cuanto resuelve en sentido contrario a un precedente prácticamente idéntico, con los mismos clubes implicados (Sevilla y FC Barcelona), un pago de rescisión por en medio y un club francés como reclamante de la plusvalía: el caso Keita.

En el presente artículo vamos a analizar los motivos que, presumiblemente (toda vez que no hemos tenido acceso al laudo arbitral), han llevado al TAS a contradecir el criterio del Panel del caso Keita, y también veremos cómo no es la primera vez que dos formaciones arbitrales distintas fallan en sentido opuesto en casos idénticos.

1. Con carácter previo, ¿qué es una transferencia?

Puede parecer una pregunta obvia, incluso ridícula a estas alturas, pero lo cierto es que hasta el pasado 1 de octubre de 2019, en que entraron en vigor las nuevas modificaciones al Reglamento FIFA sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (“RETJ”), no contábamos con una definición reglada de lo que era una transferencia.

Desde esa fecha, y según se recoge en el apartado de definiciones del RETJ, por “transferencia” debe entenderse:

“21. Transferencia internacional: traslado de la inscripción de un jugador de una asociación a otra asociación.

22. Transferencia nacional: cambio de un jugador de un club de una asociación para jugar en un club nuevo y diferente de la misma asociación”

Ante una ausencia formal de definición, el concepto de transferencia había venido siendo desarrollado jurisprudencialmente tanto por los órganos decisorios de la propia FIFA como por el TAS, concluyendo que cuatro son los elementos que configuran una transferencia:

(i) El consentimiento del club anterior para terminar anticipadamente el contrato;

(ii)    El consentimiento y el ánimo del nuevo club para adquirir los derechos del jugador;

(iii)   El consentimiento del jugador para cambiar de club; y

(iv)   El precio de la transacción.

En atención a lo anterior, sólo cuando concurren de forma cumulativa estos cuatro requisitos estaríamos en presencia de una transferencia en los términos del RETJ, con las consecuencias que de ello se derivan a efectos del devengo del mecanismo de solidaridad y las plusvalías contractualmente acordadas.

2.   El caso Keita (CAS 2010/A/2098 Sevilla FC v. RC Lens)

En verano de 2007, el Sevilla fichó al jugador Seydou Keita proveniente del RC Lens por una cantidad de 4 millones de euros. Adicionalmente, los clubes acordaron que, en caso de una futura transferencia del jugador, el club francés tendría derecho a percibir un 10% de la plusvalía obtenida por el club hispalense si la venta se acordaba entre 4 y 8 millones de euros, y del 15% si era por encima de los 8 millones de euros.

Por su parte, y al amparo de lo establecido en el art. 16.1 del RD 1006/1985, jugador y club acordaron en el contrato laboral una cláusula de rescisión de 14 millones de euros si el jugador rescindía unilateralmente antes del 15 de febrero de 2009, reduciéndose a 10 millones si la rescisión se producía en una fecha posterior.

En mayo de 2008, el jugador informó mediante carta al Sevilla que rescindía su contrato y depositó en la sede de LaLiga los 14 millones contractualmente acordados para poder fichar por el FC Barcelona. Acto seguido, el Lens reclamó al Sevilla el 15% de la plusvalía acordada, a lo que el Sevilla se opuso.

Ante esta negativa, el Lens demandó al Sevilla ante la FIFA y el 9 de diciembre de 2009 el Juez Único de la Comisión del Estatuto del Jugador condenó al Sevilla a pagar al club francés la suma de 1.300.000 euros en concepto de plusvalía por la transferencia de Keita al FC Barcelona, y ello por entender que el pago de la cláusula de rescisión debía ser considerada como una transferencia a los efectos del RETJ.

No conforme con dicha resolución el Sevilla apeló al TAS, el cual revocó el fallo de FIFA al considerar que, contrariamente a lo defendido por el Juez Único, no nos hallábamos ante una transferencia, y ello sobre la base del siguiente argumento:

A este respecto, el Panel observa que la terminación del Contrato de Trabajo fue el resultado del ejercicio de un derecho legal del Jugador. El derecho del Jugador a poner fin al Contrato de Trabajo, y la correspondiente obligación de pagar una indemnización, se basaba en la ley (el Real Decreto 1006/1985) y no en el propio Contrato de Trabajo, cuyo objetivo limitado era definir, en la Cláusula de Indemnización, la medida de la indemnización debida según la ley. En otras palabras, la liberación del Jugador del Contrato de Trabajo no fue efectuada por el Sevilla, sino por efecto de la ley. El Sevilla no consintió la terminación anticipada del Contrato de Trabajo: estaba obligado a “tolerarla”, como impone la ley. El Sevilla, de hecho, estipuló en la Cláusula de Indemnización la cantidad a pagar por el Jugador en caso de ejercicio del derecho legal de rescisión. Pero la reclamación de dicho pago habría existido con independencia de la Cláusula de Indemnización, y no puede considerarse que se refiera a una contraprestación por la concesión de un derecho (de rescisión) al Jugador (…).

(…) la cesión del Jugador se produjo al margen de cualquier régimen contractual. Ni siquiera fue consecuencia de un incumplimiento de contrato, porque el Jugador ejerció un derecho legal a rescindir su contrato de trabajo; pero aún así tuvo lugar con independencia del consentimiento del Sevilla (…).

En resumen y como conclusión, a falta de una rescisión consentida del contrato de trabajo, el traspaso del jugador del Sevilla al Barcelona no puede equipararse a una “venta” del jugador. En consecuencia, parece quedar fuera del ámbito de aplicación de la Cláusula de Venta que, a falta de una especificación adicional, no cubre, a través de la referencia a la “reventa”, los traspasos realizados en base al mecanismo previsto en el Real Decreto 1006/85

Como vemos, la decisión pivota en torno a un elemento esencial: la falta de consentimiento del Sevilla, en cuya ausencia el Panel concluye que no estamos ante una transferencia. Y no existiendo transferencia en los términos del RETJ, no nace la obligación de pagar el “sell-on-fee”.

3. El caso Zárate I (CAS 2011/A/2356 Lazio S.p.A. v. CA Vélez Sarsfield & FIFA)

Si bien en este supuesto no nos hallamos ante el pago de una cláusula de rescisión, traemos a colación este laudo porque guarda ciertas similitudes con el caso Keita y, sobre todo, porque incide de nuevo sobre el elemento central del consentimiento.

Mauro Zárate, jugador argentino formado toda su carrera en Vélez Sarsfied, fichó en 2007 por el club catarí Al Sadd, acordando ambas partes que el jugador podía rescindir el contrato de forma anticipada y sin justa causa previo pago de una compensación de 20 millones de euros.

En 2009 el jugador fue cedido a la Lazio, donde el jugador quiso quedarse, por lo que, amparándose en la cláusula X3 del contrato, envió comunicación al Al Sadd informando que rescindía de forma unilateral su contrato. Tan sólo un día después de que el jugador firmase un contrato de trabajo por cinco años, la Lazio pagó al Al Sadd la suma de 20 millones de euros.

Poco después, Vélez –recordemos, club formador del jugador– reclamó a la Lazio el pago del mecanismo de solidaridad sobre esos 20 millones, a lo que los italianos se opusieron. La Cámara de Resolución de Disputas de FIFA dio la razón a Vélez y condenó a la Lazio a pagarles la solidaridad reclamada, decisión éste que fue posteriormente confirmada por el TAS.

El Panel no tuvo en consideración las alegaciones del club italiano de que nos hallábamos ante otro caso Keita: que no había existido una transferencia sino una rescisión unilateral del contrato por parte del jugador, que Al Sadd nunca consintió la marcha de Zárate y que, por consiguiente, al no existir transferencia no debía pagarse la solidaridad.

No existiendo dudas sobre la concurrencia del precio de la transacción (20 MM €), del consentimiento del nuevo club (Lazio) de adquirir al jugador ni del de éste de unirse definitivamente a su disciplina, el TAS se centra nuevamente en el elemento clave del consentimiento para acabar concluyendo que en este caso sí nos hallamos ante una transferencia:

“El consentimiento del club de origen (Al Sadd) efectivamente existió, no siendo sostenible afirmar que Al Sadd no tenía papel contractual en esta historia. Desde el mismo momento en que Al Sadd aceptó incluir la Cláusula X3 en el Contrato, estaba consintiendo y admitiendo, sin lugar a dudas, que el Jugador pudiera abandonar Al Sadd para incorporarse a otro club tras recibir Al Sadd una indemnización de 20.000.000 de euros. Esto debe entenderse como un consentimiento prestado de antemano, que en opinión del Panel es legalmente factible. El procedimiento iniciado por Al Sadd contra el Lazio no obstaculiza, en opinión del Grupo de Expertos, la clara existencia de dicho consentimiento que se desprende de la redacción de la cláusula X3 del Contrato (…)

Por lo tanto, el Panel está convencido de que la transacción descrita anteriormente debe considerarse correctamente como una transferencia en el sentido del artículo 21 y del artículo 1 Anexo 5 del RSTP de la FIFA. El hecho de que esta transacción no sea idéntica al modelo típico o común de transferencia (en el que se declaran las voluntades y los consentimientos de todas las partes en el mismo acto mediante la firma de un acuerdo escrito) no significa en absoluto que no deba considerarse una transferencia en la que concurren los elementos básicos que constituyen una transferencia. A este respecto, el Panel mencionará que el TAS, en el laudo 2010/A/2098 ha reconocido expresamente que “un traspaso de un jugador también puede tener lugar fuera del esquema de un contrato (“de venta”) (…)”. En opinión del Panel, la realidad y el fondo de la transacción deben prevalecer sobre las discusiones acerca de las formas o esquemas de las transferencias, especialmente cuando las disposiciones de la FIFA no imponen tales esquemas o formas para el pago de la contribución de solidaridad”.

Como vemos, el TAS estableció que la fijación de cualquier tipo de cláusula que permita al jugador rescindir su contrato previamente a su expiración debe entenderse como un consentimiento anticipado otorgado por el club al jugador en un momento previo a la ejecución de un ulterior traspaso y, en consecuencia, siempre y cuando estén presentes los otros tres elementos, nos hallaremos ante una transferencia a todos los efectos.

Asimismo, el Panel puso de manifiesto que no es necesario que el acuerdo de voluntades se de en un mismo momento mediante la firma de un contrato, sino que una transferencia puede darse también fuera de ese esquema, siempre que concurran los cuatro elementos definitorios de toda transferencia.

4.   El caso Zárate II (CAS 2016/A/4585 Lazio S.p.A. v. Al Sadd SC)

Tras recibir el anterior laudo arbitral, la Lazio reclamó a Al Sadd el reembolso del mecanismo de solidaridad que se vio obligado a pagar a Vélez.

Y aquí es cuando viene la sorpresa con mayúsculas: de forma totalmente contraria a la posición sostenida por el Panel de Zárate I, esta nueva formación arbitral considera que Al Sadd en ningún caso consintió la rescisión del contrato por parte del jugador, por lo que, al faltar uno de los requisitos necesarios para entender que nos hallamos ante una transferencia, no debería haberse pagado la contribución de solidaridad y, en consecuencia, no cabe el reembolso solicitado por la Lazio.

En este sentido, el TAS determinó que la cláusula del contrato entre Zárate y Al Sadd únicamente establecía la cantidad a pagar en caso de rescisión unilateral por parte del jugador pero que no podía interpretarse como un consentimiento anticipado para la rescisión del contrato o como un precio de transferencia acordado de forma previa.

Como vemos, dos Panels distintos y dos conclusiones totalmente antagónicas sobre unos mismos hechos.

5. El caso Lenglet

Clément Lenglet fichó por el Sevilla en enero de 2017 procedente del AS Nancy a cambio de 5 millones de euros. Adicionalmente, las partes acordaron que el club francés tendría derecho a recibir un 12% de la cantidad que recibiera el Sevilla por la futura transferencia del jugador a un club tercero.

En un movimiento idéntico al de Keita once años antes, en julio de 2018 el jugador depositó en la sede de LaLiga los 35 millones de euros de su cláusula de rescisión para fichar por el FC Barcelona, e inmediatamente después el AS Nancy procedió a reclamar su participación del 12%.

Como era de esperar la historia se repitió, y en primera instancia FIFA falló a favor del club francés, condenando al Sevilla a abonar ese 12% por entender que sí hubo transferencia al Barça. El Sevilla recurrió al TAS y seguramente hizo valer el precedente del caso Keita como uno de los principales argumentos de defensa, pero en esta ocasión sin éxito.

Sin haber podido tener aún acceso al laudo, a la luz del comunicado oficial del AS Nancy, parece razonable pensar que el TAS ha seguido la tesis repetidamente sostenida por FIFA, y ha entendido que el pago de la cláusula de rescisión sí es una transferencia y que sí existe consentimiento del club de origen al haber acordado la indemnización a pagar por el jugador en caso de ejercitar su derecho a la rescisión unilateral reconocido por el artículo 16.1 del RD 1006.

En conclusión

Tres son las principales conclusiones que, a nuestro juicio, cabe extraer de esta interesante historia:

1) La primera, la inseguridad jurídica que existe sobre la naturaleza y el tratamiento que cabe dar a las cláusulas de rescisión, aunque parece que se impone la tendencia a considerarlas como una transferencia.

A nuestro parecer, la clave para determinar si existe consentimiento y, por lo tanto, transferencia, no depende tanto de si el pago de la cláusula supone el ejercicio por el jugador de un derecho estatutariamente reconocido, sino de que se le ponga precio o no a la cláusula de rescisión.

Si las partes no dijeran nada en el contrato respecto a la cláusula y el jugador rescindiera de forma unilateral (dejando a la jurisdicción laboral la fijación de la indemnización a favor del club), es evidente que el club no estaría prestando su consentimiento a esa rescisión anticipada sino que, como acertadamente indicaba el Panel del caso Keita, estaría “obligado a tolerarla” por efecto de la Ley.

Pero desde el mismo momento que el club negocia con el jugador y ambas partes de mutuo acuerdo le ponen precio a esa cláusula (llámesela cláusula de rescisión, cláusula penal, o cláusula indemnizatoria de daños y perjuicios), es incuestionable que el club está consintiendo anticipadamente que el jugador pueda irse, aún sin justa causa, siempre que pague esa cantidad compensatoria. Y existiendo consentimiento, no cabe sino concluir que hay transferencia.

2.  Que un litigio como éstos es muy fácilmente evitable, bastando con indicar de forma clara en el contrato de transferencia si el “sell-on-fee” se devenga también en caso de pago de cláusula de rescisión o no.

Sin tener acceso al contrato suscrito entre el Sevilla y el AS Nancy, resulta cuanto menos sorprendente que el Sevilla no adoptara las medidas oportunas para no verse envuelto en un caso idéntico al de Keita en tan poco espacio de tiempo.

3. Que el TAS es un órgano totalmente independiente y que no se ve vinculado por una jurisprudencia anterior, lo que refuerza la importancia del Panel que te toque en suerte y de elegir bien al árbitro. Aquí será curioso ver si en el caso Lenglet el Sevilla eligió al mismo árbitro que en el caso Keita o no.

Google en los estrados antimonopolio

google

 

Google ha recibido tres demandas antimonopolio en Estados Unidos y acumula ya tres causas legales en esta materia para el pasado mes de octubre de 2020. En esa ocasión, el fiscal general de Colorado, Phil Weiser, encabezó al grupo de 38 estados y territorios del país que acusa al buscador de Alphabet de mantener ilegalmente su hegemonía a través de conductas y contratos que merman la competitividad.

Pero, ¿qué es Alphabet?

Alphabet Inc. es una empresa multinacional estadounidense, creada por Google, compuesta por un conglomerado de empresas, entre ellas, lógicamente, Google. Con ella, Google se convierte en una subsidiaria de propiedad total de Alphabet reemplazando a Google Inc. como la entidad que cotiza en Bolsa y todas las acciones de Google se convierten automáticamente en el mismo número de acciones de Alphabet, con los mismos derechos.

Según Larry Page, su creador y empresario, explica que “Alphabet es mayormente una colección de compañías. La más grande es, por supuesto, Google. Esta nueva Google es una versión más “delgada”; las empresas cuyos productos están más alejados de nuestros principales productos de Internet estarán bajo Alphabet. ¿Qué queremos decir con alejadas? Algunos buenos ejemplos de estas empresas son nuestras incursiones en la industria de la salud: Ciencias (que trabaja en los lentes de contacto que sirven para detectar los niveles de glucosa) y Calico (que se enfoca en la longevidad). En esencia, creemos que esto nos permite más amplitud en la escala de gestión, a medida que administramos sectores que no están muy relacionados de manera independiente.”

Alphabet es el responsable de las siguientes compañías:

–  CALICO: (Compañía de investigación y desarrollo (biotecnología) cuya misión es aprovechar las tecnologías avanzadas para aumentar la comprensión de la biología que controla la vida útil.)

– CAPITAL: (Se trata de un fondo de capital de crecimiento respaldado por Google, en el que invierten en personas que sientan pasión por el potencial de la tecnología para cambiar la forma en que vivimos.)

– FIBER: (La dedicación de Google Fiber es ofrecer una velocidad de conexión a Internet de hasta 1 Gibabit por segundo (1000 Mbit/s) tanto para carga y descarga. Supone el acceso 100 veces, aproximadamente, más rápido que lo que la mayoría de los estadounidenses tienen.)

– GOOGLE: (Cómo no, la G del abecedario, reservado para Google. Dentro del mismo seguirán intactos Gmail, Youtube, Apps, Android, Google Maps y claro está, el buscador.)

– LIFE SCIENCE: (Empresa centrada en la investigación e innovación en el área de la medicina. Son los responsables de las lentes de contacto para diabéticos.)

– NEST: (Empresa de domótica que produce termostatos y detectores de humos impulsados por sensores y otros sistemas de seguridad habilitados para Wifi, auto aprendientes y programables.)

– VENTURES: (Se dedica a proporcionar fondos de capital de riesgo para nuevas empresas audaces, ambiciosas en todos los campos, pero con un enfoque hacia la inversión del auto aprendizaje y ciencias de la vida.)

– X LAB (Google X): (Empresa de innovación e investigación “semi secreta” dedicado a hacer grandes avances tecnológicos, como las Google Glass o el Automóvil sin conductor.)

Toda esta estructura se basa en la decisión de independencia de empresas de Google y división de inversiones de capital como lo son Google Ventures, Google Capital, Google X, Calico, Nest o Fiber, los cuales serán administrados por separado de la empresa Google.

Volviendo a las demandas, el Fiscal Weiser indicó que se presentará una moción para consolidar el caso con la demanda presentada a finales de octubre del 2020 por el Departamento de Justicia en coalición con los fiscales generales de 11 estados gobernados por republicanos. En la misma se puso de manifiesto como Google, que controla alrededor del 90% del mercado de búsqueda online a este lado del Atlántico, es la “puerta de entrada indiscutible” a Internet y utiliza prácticas anticompetitivas para mantener y extender su monopolio en este negocio.

EEUU pone el foco sobre los acuerdos a los que llega la compañía para verse beneficiada frente a competidores. El gobierno de EEUU considera que Google utiliza los miles de millones de dólares que ingresa gracias a la publicidad en sus múltiples plataformas para pagar a los fabricantes, operadores y navegadores de teléfonos móviles, como ocurre con Safari, el navegador de Apple, para que utilicen Google como su motor de búsqueda predeterminado, según lo estipula la demanda registrada en un tribunal federal del Distrito de Columbia.

También se hizo alusión a los acuerdos de la compañía en los que la aplicación de búsqueda de Google está preinstalada y no se puede eliminar en los teléfonos móviles que utilizan su popular sistema operativo Android. Además, la fiscalía estadounidense alegó que la empresa prohíbe ilegalmente que los motores de búsqueda de la competencia puedan preinstalarse en los dispositivos que se rigen bajo contratos de reparto de ingresos.

No obstante, el fiscal general de Colorado ha asegurado que su demanda va más allá, dado que examina cómo Google supuestamente utilizó ciertos contratos para asegurar su hegemonía entre otros canales de distribución emergentes que los consumidores utilizan para acceder a los motores de búsqueda, como es el caso de los altavoces inteligentes.

La demanda también alega que Google ha incurrido en una “conducta discriminatoria” en las páginas de resultados de búsqueda que ha limitado la capacidad de los proveedores de búsquedas verticales, como es el caso de Yelp o TripAdvisor.

En Octubre 2020 un grupo de 10 estados republicanos encabezados por Texas presentaron otra demanda antimonopolio contra Google. En la misma se acusa a la compañía de monopolizar el mercado publicitario online y de conspirar junto a Facebook para fijar precios.

La acumulación de acciones judiciales en contra se incrementa cuando Google estuvo nuevamente en el centro de atención antimonopolio de la UE el pasado 22 de junio de 2021, en el momento en que los reguladores abrieron una investigación sobre si su negocio de publicidad digital le da a la unidad Alphabet una ventaja injusta sobre rivales y anunciantes.

La medida del ejecutor de la competencia de la Unión Europea marca un nuevo frente contra Google y sigue más de 8 mil millones de euros ($ 9,5 mil millones) en multas durante la última década por bloquear a los rivales en las compras en línea, los teléfonos inteligentes Android y la publicidad en línea.

La Comisión Europea dijo que investigaría si Google distorsiona la competencia al restringir el acceso de terceros a los datos del usuario con fines publicitarios en sitios web y aplicaciones, mientras reserva dichos datos para su propio uso. También se analizará el plan de Google para eliminar las cookies del navegador y también para dejar de rastrear a los usuarios de Android a través de una herramienta conocida como identificador de publicidad.

Ante estas amenazas, a Google, en casos específicos, le ha tocado que bajar la tecla, y aceptar ciertas condiciones para llegar a un acuerdo. Tal es el caso de Francia, en donde Alphabet ha ofrecido llegar a un arreglo con las autoridades galas en un caso de antimonopolio presentado contra la compañía en ese país, en el que se alega que abusó de su poder en su negocio de anuncios online. El acuerdo incluiría el pago de una multa por parte de Google, que también se comprometería a llevar a cabo cambios operacionales. La Autoridad de Competencia de Francia alega que el servidor de publicidad de la empresa, conocido como DoubleClick for Publishers (DFP) y que es utilizado por la mayoría de las grandes compañías editoriales de internet para vender publicidad, proveyó a la división de anuncios de subastas online, AdX, de ventajas frente a otros operadores de subastas. Las autoridades galas también alegaron otras actividades en las que las herramientas de publicidad de Google se daban un trato preferente entre sí.

Para alcanzar el acuerdo, Google ofreció mejorar las operaciones de AdX con servidores de publicidad que controlen otras compañías externas, así como eliminar otros obstáculos a los que se enfrenta la competencia.

El pacto debe ser aprobado por el consejo directivo de la Autoridad de Competencia de Francia, que podría rechazarlo, pero si sale adelante, podría anunciarse en las próximas semanas.

Otra de las condiciones del acuerdo es que Google no estaría negando ni aceptando su culpabilidad. Además, los cambios que se proponen tendrían carácter vinculante solo en Francia, aunque podrían adoptarse en otras regiones del mundo u otros departamentos de la empresa.

¿La ética en blanco y negro del patrocinio del fútbol? No te pongas la camiseta…

apuestas

 

Pensemos en la publicidad del fútbol y probablemente pensemos en apuestas. Muchos equipos en el mundo y uno en Venezuela iniciaron la temporada con logotipo de una marca de juegos de azar. Sin embargo, esto podría parecer pronto una reliquia del pasado como la imagen de un equipo de Baseball patrocinado por una marca de bebidas alcoholicas, si solo se aplicara a ley.

Si añadimos a la causa recientemente la casa de apuestas LatinBet de forma unilateral y basada en un contrato de adhesión decidió cancelar el pago que correspondía a los que apostaron al juego entre LALA y UCV sumado a las denuncias nunca realizadas formalmente por los directivos del Trujillanos F.C indica que hay mucha tela que cortar.

Así que vamos a detenernos aquí y a romper algunos mitos.

De entrada, diremos que las marcas de apuestas son las únicas culpables de que la opinión pública y la sociedad se hayan puesto en su contra.

¿Pero la relación entre esto y el patrocinio de camisetas de fútbol? Insignificante.

Los aficionados del Fútbol no importan

La realidad es que a la mayoría de los patrocinadores de casas de apuestas en el fútbol les importan un bledo los aficionados jóvenes a los que la Ley protege. Las camisetas sólo están ahí como una valla publicitaria para transmitir mensajes publicitarios a otra parte del mundo. Las camisetas son sólo una parte constitutiva del estado actual del fútbol: un producto comercial empaquetado y vendido al mundo.

Ya sean los patrocinadores de la camiseta del Deportivo Tachira, o los del Fútbol Colombiano, el efecto neto sobre los aficionados es el mismo. Podría haber un debate sobre los patrocinadores de camisetas adecuados, pero seamos sinceros, el Estado tiene asuntos mucho más grandes que perseguir a quién da a sus clubes algo de dinero de bolsillo para publicidad dañando a la sociedad.

Si bien los efectos de una prohibición de las apuestas de patrocinio de camisetas en serían casi inexistentes, podría enviar ondas de choque financieras a varias ligas del mundo. ¿Y en cuanto a la copas internacionales? Sus ondas de choque financieras podrían convertirse en agonías.

Vallas publicitarias globales impactan fuertemente en el público.

Y antes de que piensen que sólo las marcas de apuestas utilizan las camisetas de esta manera, no es así.

Tres veces el encanto

¿Cuántos patrocinadores son directamente relevantes para los aficionados al fútbol en el Venezolano? Tres. PDVSA como empresa del estado; Estudiantes de Mérida, que lucirá el logotipo del Petro y, como constante participe Avior. Pero que un equipo importante esté patrocinado por una casa de juegos con sede en Curacao debe llamar la atención.

Durante la última media década, el fútbol ha evolucionado hasta convertirse en algo más que un deporte de entretenimiento con miles de millones de aficionados en todo el mundo. Esta industria de miles de millones de libras ha atraído la atención de las principales compañías de juegos de azar y casinos en línea, generando millones en el juego.

Por qué los expertos advierten contra el patrocinio del juego en el fútbol

Sencillo, los fanáticos siempre han tenido reacciones encontradas cuando se trata de patrocinadores de la industria del juego que apoyan a los clubes de fútbol. El debate moral sobre el tema es feroz y los expertos en adicción al juego advierten sobre los peligros asociados.

  • Normaliza el juego

El patrocinio del juego en el fútbol es polémico por diferentes razones. La asociación de clubes de fútbol con empresas de juegos de azar parece transmitir el mensaje de que el juego es seguro y sinónimo de ver deportes. Similar a lo que sucede cuando una celebridad respalda una marca, la transferencia de imagen también puede ocurrir en el fútbol. Los fanáticos pueden vincular el juego con jugadores y clubes exitosos, lo que les hace verlo como una actividad normal.

  • Puede provocar problemas con el juego

A pesar de que la mayoría de la gente dice que la participación de las empresas de apuestas no puede influir en su decisión de realizar una apuesta, la mayoría confiesa apostar con al menos una de las marcas que apoyan a los clubes y otros equipos internacionales.

La mayoría de las empresas de juegos de apuestas que patrocinan camisetas y anuncios de clubes de fútbol también tienen una plataforma en línea y aplicaciones móviles que facilitan el acceso. Eso puede llevar a un problema de juego, incluso cuando un fan sigue ganando mientras apuesta.

  • El patrocinio puede animar a los menores a apostar

Con anuncios de apuestas esparcidos por todos los campos de fútbol, ​​el número de jóvenes expuestos a la cultura de las apuestas es muy preocupante. Desde pequeños, literalmente les estamos enseñando a los niños que las apuestas son parte de la cultura del fútbol.

Independientemente del patrocinio de las camisetas, las sinergias naturales que existen desde hace tiempo entre el fútbol y las apuestas deportivas se mantendrán, sin importar los instintos en blanco y negro de una sana sociedad.

Los patrocinadores de juegos de azar tienen mucho dinero para invertir en deportes y, por lo tanto, es un buen negocio tanto para el patrocinador como para el club. No obstante, viene con muchas circunstancias preocupantes que pueden resultar en problemas graves si no se abordan correctamente.

Reglamento Antidopaje de la FIFA, cambios y desarrollos clave.

doping

La FIFA publicó la versión final de sus Reglas Antidopaje (“ADR”) que entraron en vigor el 1 de enero de 2021.

Este anuncio sigue a la consulta y aprobación del nuevo Código Mundial Antidopaje (“Código”) por parte de la Agencia Mundial Antidopaje (“WADA”) que tuvo lugar en noviembre de 2019.

Como signatario del Código, la FIFA está obligada a integrar el Código con su propio reglamento y adoptar las enmiendas establecidas en el Código. La FIFA no solo ha modificado su propio ADR para cumplir con el Código, sino que también ha incorporado nuevas medidas en un intento de “abordar los desafíos en la lucha contra el dopaje en el fútbol en todo el mundo’, lo que sin duda será bien recibido por los países de las asociaciones miembro y partes interesadas en todo el mundo.

Algunos de los cambios clave en el ADR son los siguientes:

  1. Educación : para ayudar en la “lucha contra el dopaje”, tal como se comprometió con la FIFA, el ADR se ha modificado para incluir un mayor énfasis en la educación en torno al antidopaje. Específicamente, el ADR ahora define ‘Educación’ como “el proceso de inculcar valores y desarrollar un comportamiento que fomente y proteja el espíritu del deporte, y para prevenir el dopaje intencional y no intencional”, lo que apunta a un enfoque no solo en el entrenamiento antidopaje y educación a nivel de base, pero también en toda la pirámide del fútbol.
  2. Reclasificación de sustancias de abuso: el ADR ahora distinguirá entre ciertas sustancias prohibidas (que no se usan en un contexto relacionado con el deporte) que WADA identifica como pertenecientes a la categoría de ‘sustancias de abuso’ en la Lista de Prohibiciones de WADA. La clasificación por la AMA de tales ‘sustancias de abuso’ (que probablemente sean predominantemente drogas sociales) se llevará a cabo anualmente. Según el ADR, el período de inelegibilidad para un jugador que haya cometido una infracción que involucre cualquier sustancia de este tipo será de un máximo de tres meses, que puede reducirse a un mes si el jugador se somete a un programa de rehabilitación. Según el ADR anterior, los jugadores que toman estas sustancias pueden haber enfrentado prohibiciones de varios años.
  3. Diferenciación entre tipos de jugadores: el ADR ahora identifica dos nuevas categorías de jugadores: ‘personas protegidas ‘ (jugadores o personas que son menores y / o no tienen experiencia internacional) y ‘jugadores recreativos’ (jugadores que no han jugado a nivel internacional o nacional para los 5 años anteriores). Los jugadores que cumplan con estos criterios pueden beneficiarse de sanciones menores, así como de la carga de la prueba para determinar su culpabilidad.
  4. Modificación del período ‘en competición’: según el Reglamento actual, el período ‘en competición’ comienza 24 horas antes del inicio de un partido (o primer partido de una competición) y finaliza 24 horas después de la finalización de la muestra colección que tiene lugar después del pitido final de un partido (o partido final de una competición). Según el nuevo ADR, el período en el que se considerará que un jugador está “en competencia ” comenzará a las 23.59 horas del día anterior a un partido en el que el jugador esté programado para participar, hasta el final de este partido (incluido el proceso de recogida de muestras relacionado con el partido). El efecto de esto será crear diferentes ventanas de “entrada” y “salida” de competición dentro de los torneos de fútbol.
  5. Sanciones para las federaciones miembro que no cumplan: para garantizar que el ADR se incorpore y aplique correctamente en todo el mundo, el ADR ahora prevé la exclusión de las federaciones miembro que no cumplen de las competiciones de fútbol durante períodos específicos. La AMA debe declarar dicho incumplimiento para considerar dicha exclusión.

Tras la publicación del ADR, las asociaciones miembro ahora deben tomar medidas para incorporar el ADR en sus propias regulaciones antidopaje para garantizar su cumplimiento. Si bien las asociaciones miembro son ellas mismas responsables de determinar cómo garantizar el cumplimiento del ADR, la forma habitual en que se hace es mediante:

  1. adoptar el ADR directamente (es decir, modificando o actualizando su propio reglamento para adoptar las nuevas regulaciones contenidas en el ADR); o
  2. adoptar el ADR por referencia (es decir, incluir disposiciones dentro de su propio reglamento que se refieran expresamente a la incorporación del ADR y su precedencia en caso de cualquier discrepancia o conflicto).

Para ayudar con la implementación y armonización, la FIFA ha confirmado que organizará una serie de seminarios web con las asociaciones miembro para identificar y destacar los cambios clave.

En resumen, estos son cambios necesarios y bienvenidos al ADR Tienen en cuenta el panorama cambiante del dopaje en el deporte y señalan un alejamiento de un enfoque único para todos.

Abint Abogados asesora regularmente a atletas y jugadores profesionales de alto perfil sobre una variedad de temas relacionados con el dopaje. Para obtener más información sobre cómo podemos ayudar, comuníquese mediante adocolm@abint.com.ve .

La cláusula de Rescisión en el fútbol profesional.

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Una cláusula de rescisión otorga a un jugador el derecho a “rescatarse” de un contrato con un club de fútbol y convertirse en agente libre sin tener una causa justa para hacerlo. No es obligatorio incluir una cláusula de este tipo en un contrato y, lo que es más importante, está permitido por el Reglamento de la FIFA y la mayoría de las leyes nacionales. Vale la pena mencionar, que si bien se pueden tomar en consideración las leyes y reglamentos deportivos nacionales, no es determinante en las transferencias internacionales.

El Comentario sobre el Reglamento de la FIFA proporciona una explicación muy detallada sobre las cláusulas de rescisión y su funcionamiento:

“Sin embargo, las partes pueden estipular en el contrato la cantidad que el jugador deberá pagar al club como compensación para rescindir unilateralmente el contrato (la llamada cláusula de rescisión). La ventaja de esta cláusula es que las partes acuerdan mutuamente el monto desde el principio y lo fijan en el contrato. Al pagar esta cantidad al club, el jugador tiene derecho a rescindir unilateralmente el contrato de trabajo. Con esta cláusula de rescisión, las partes acuerdan darle al jugador la oportunidad de cancelar el contrato en cualquier momento y sin una razón válida, es decir, también durante el período protegido, y como tal, no se pueden imponer sanciones deportivas al jugador como resultado. de la terminación prematura”.

¿Cuáles son los riesgos?

Para el jugador. La ausencia de un mecanismo de salida, como la cláusula de rescisión, en un contrato entre el jugador y su club actual coloca al jugador en una posición en la que estará vinculado a su club actual (hasta el vencimiento de su contrato en curso). El club de jugadores puede pedir cifras astronómicas por una liberación, que ni el propio jugador ni su nuevo club de fútbol podrían permitirse.

Para el nuevo club. Cuando el jugador invoca una cláusula de rescisión sin el consentimiento de su club actual, puede considerarse como una rescisión unilateral del contrato del jugador sin causa justificada. El jugador puede entonces estar obligado a pagar una indemnización a su club actual.

Además de eso, el club actual del jugador puede reclamar que el nuevo club indujo al jugador a incumplir el contrato durante el período protegido. Si se establece, el jugador y el nuevo club pueden estar sujetos a sanciones deportivas (artículo 17 del Reglamento de la FIFA). Además, el jugador puede tener prohibido jugar en partidos oficiales de 4 a 6 meses, que es un período de tiempo significativo para la carrera a corto plazo de un jugador, mientras que al nuevo club se le puede prohibir el registro de nuevos jugadores a nivel nacional e internacional durante dos años completos. Transferencia de ventanas.

¿Porque es esto importante?

La imposición de sanciones deportivas puede causar un daño irreparable a la carrera futbolística del jugador y pérdidas significativas para el nuevo club. Por lo tanto, siempre que un jugador sea transferido de un club a otro, antes del vencimiento de su contrato actual con el club o antes del vencimiento del período protegido, es importante que los clubes estén seguros de su posición legal.

 

Las transferencias puente ilegales.

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La Comisión Disciplinaria de la FIFA sancionó – con las decisiones núms. FDD-7916, FDD-7917 – Angers SCO y Paris FC por violar las disposiciones contenidas en el art. 5 bis del Reglamento de la FIFA sobre el estatuto y las transferencias de jugadores (RSTP); esta regla establece específicamente la prohibición de que clubes y jugadores participen en las llamadas transferencias puente (en italiano, transferencias puente). Una transferencia de puente es una transferencia que tiene una función intermedia, que generalmente consiste en el paso de un jugador del club A al club B, pero que pasa por un club C, este último será formalmente el comprador de A y el cedente a B .

Hay tres razones principales detrás de esta operación:

1 – Eludir la prohibición de la FIFA sobre TPO (propiedad de terceros)

2 – Operaciones de maniobra que permitan la evasión / elusión fiscal

3 – Reducir los costes del subsidio de formación.

El tercer motivo, en el caso analizado, es precisamente el que llevó a la Comisión Disciplinaria de la FIFA a sancionar a los dos clubes franceses. El litigio tiene su origen en la adquisición por parte del Paris FC del futbolista Kévin Bemanga, ex miembro de un club amateur español. Después de un mes, el jugador es transferido a Angers SCO. De la lectura de las decisiones se desprende que a través de esta operación los dos clubes franceses obtienen un saldo positivo de 90.000 euros cada uno, eludiendo efectivamente el pago del subsidio de formación; de hecho, si el primer contrato profesional del jugador se hubiera firmado directamente con Angers SCO, el monto de la asignación de entrenamiento habrían sido 340.000 euros, pero la firma del primer contrato con el Paris FC supone que el importe de la indemnización equivale a 160.000 euros.

Debe tenerse en cuenta que, como exige el párrafo 2 del art. 5 bis del RSTP – en casos sospechosos de transferencia puente, la carga de la prueba se invierte: por lo tanto, se supone que las partes están involucradas en una transferencia puente en caso de que las transferencias consecutivas del mismo jugador se completen en el lapso de tiempo de 16 semanas. En el caso en cuestión, la Comisión Disciplinaria de la FIFA no consideró digno de aceptación las defensas presentadas dall’Angers SCO, señalando que la transferencia del jugador en cuestión no es el caso con el objetivo de jugar un fútbol organizado (” con el fin del jugador que juega al fútbol organizado “), sino para eludir las reglas sobre el subsidio de formación.

Por tanto, la Comisión impuso una multa de 30.000 francos suizos a los dos clubes franceses y prohibió el registro de jugadores, a nivel nacional e internacional, durante un período de transferencia completo.

 

Lo confidencial del acto médico en el fútbol y el Covid 19.

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Los jugadores de Dinamarca han establecido un límite exacto entre lo que debe ser parte de un espectáculo deportivo y lo que no.

En cambio el manejo que le han dado al caso de la selección Venezolana en la Copa América y los casos de Covid 19 es una lección que debe llamar a la conciencia.

Dos lecciones que quedaran en la historia.

Los profesionales que trabajan en el mundo de los deportes competitivos enfrentan desafíos éticos únicos, muchos de los cuales se centran en conflictos de intereses. Los médicos empleados por el equipo tienen la obligación de actuar en el mejor interés del club o selección mientras atienden al atleta individual. Como tal, deben equilibrar cuestiones como proteger versus compartir información de salud, así como cuestiones relacionadas con el consentimiento informado autónomo versus la toma de decisiones paternalista para determinar si un atleta puede competir de manera segura. Además, el médico tiene que ocuparse de las decisiones de un atleta sobre la mejora del rendimiento y el regreso al juego, cuya búsqueda puede no ser lo mejor para el atleta a largo plazo, pero puede beneficiar al atleta y al equipo a corto plazo. Estas difíciles tareas se complican por la falta de estándares basados ​​en evidencia en un campo influenciado por el atractivo de las ganancias financieras para las múltiples partes involucradas.

El mundo de los deportes competitivos se enfrenta a problemas de ética comunicacional únicos que no están bien explorados en la literatura mundial. En el centro de muchos de estos problemas se encuentran los conflictos de intereses: el club como proveedor de atención médica y como empleador; los deseos competitivos de los jugadores frente a sus propios mejores intereses médicos; y el costo relativo de la prevención de las situaciones frente a las morbilidades a corto y largo plazo.

La autonomía de un atleta y el papel del médico en la promoción de la salud a veces pueden contradecirse. ¿Cuáles son los derechos del jugador a aceptar riesgos? ¿Cuánta autonomía debería tener el jugador individual para volver a jugar cuando existen riesgos serios de más lesiones, especialmente si su juicio se ve afectado después de un diagnóstico de covid? En el calor del momento, el atleta individual puede estar mal informado para decidir, pero bajo la presión de sus compañeros y entrenadores para volver a ingresar al juego. ¿Qué papel debe jugar el médico del equipo en esta toma de decisiones?

El objetivo de un médico como proveedor de atención médica es promover, mantener y restaurar la salud humana (Organización Mundial de la Salud 2012). En medicina deportiva, sin embargo, se hace una distinción entre el médico personal de un atleta y el médico del equipo. El médico personal se preocupa por la salud de un atleta como una obligación primordial. El objetivo del médico del equipo es cuidar de la “salud del equipo” y garantizar que los atletas estén en condiciones de competir. Los conflictos de intereses se originan cuando la capacidad del atleta para competir y su salud personal no son promovidas por las mismas intervenciones. De hecho, el éxito del equipo y la salud del atleta a menudo no son compatibles. Como empleado del club, el éxito del médico del equipo puede depender del éxito del equipo y de su capacidad para mantener a los jugadores en el campo, lo que puede significar abogar por ganancias a corto plazo a riesgo de consecuencias a largo plazo. Con frecuencia, el médico se convierte en un fanático del equipo, se enorgullece de estar “en el equipo” y desea verlo triunfar. Los tipos de decisiones que debe tomar la tríada atleta-equipo-médico generan importantes conflictos éticos en la medicina deportiva. Si bien las acciones de muchos médicos del equipo están influenciadas por este conflicto de intereses, las relacionadas con las áreas de confidencialidad y toma de decisiones son posiblemente las más importantes.

Los que estamos en el medio del futbol aprendemos que la confidencialidad es un elemento fundamental del espectáculo. Los pacientes divulgan información libremente a sus médicos porque confían en que la información se mantendrá en forma. Los médicos respetan la confidencialidad de los pacientes excepto en situaciones de peligro inminente para el paciente u otra persona, o si así lo exige la ley. El médico del equipo, sin embargo, actúa como un agente del club y puede manejar la información de manera diferente. Los médicos de equipo que se ocupan de los deportes profesionales, como empleados del club, suelen tener obligaciones contractuales de compartir información importante relacionada con la salud del atleta con la dirección del equipo. En la mayoría de los casos, el deportista comprende la doble naturaleza de esta relación, aunque puede producir dificultades en la prestación de una atención óptima. Como ejemplo simple, un atleta podría no querer revelar un problema potencial si pudiera resultar en su “exclusión” del equipo, independientemente de la gravedad del problema.

En una encuesta a médicos de medicina deportiva, la mayoría de los encuestados identificaron la confidencialidad como un área de posibles conflictos éticos, principalmente debido a las demandas de información por parte de los entrenadores y la gerencia. Cuando se les preguntó sobre el manejo de información sensible, los médicos del equipo dijeron que habían recibido información sobre el uso de drogas recreativas, infecciones transmitidas por la sangre y el uso de medicamentos para aliviar el dolor y drogas para mejorar el rendimiento. La mitad de los encuestados afirmó que había revelado la información a la dirección del equipo, mientras que la otra mitad afirmó que no.

El estudio mostró que los profesionales de la salud comparten información con la dirección del equipo de diversas formas, no solo en términos de cantidad sino también en términos de tipo de información. Todos los médicos del equipo tienen obligaciones contractuales similares. Entonces, ¿por qué hay tanta diversidad en la forma en que manejan la confidencialidad? Esta respuesta sigue sin estar clara y se necesitan más estudios para comprender mejor esta variación. La atención médica eficaz depende de la confianza, y está claro que la aplicación inconsistente de los principios en torno a la privacidad no creará un entorno de confianza.

Prevalecen dos opiniones sobre el intercambio de información del médico del equipo con la dirección del equipo. La primera es que los médicos del equipo deben mantener la mayor confidencialidad posible de la información porque, si el jugador pierde la confianza en el médico, ocultará información importante en el futuro. La segunda es que el entrenador debe conocer el estado de salud de cada jugador para planificar mejor el éxito del equipo.

Si el intercambio de información es inevitable, los atletas deben al menos ser conscientes de que la misma se compartirá con otros miembros del equipo. El contrato de trabajo entre el atleta y el club siempre debe contener información sobre la divulgación. Incluso si el atleta da su consentimiento para la divulgación de su situación en su contrato, el médico del equipo debe recordarle al atleta que la misma se puede transmitir a los directores de equipo.

Los derechos fundamentales de los futbolistas profesionales a la confidencialidad médica se ignoran habitualmente en las ligas profesionales y en el caso Venezolano a nivel de selecciones.

El estudio, publicado recientemente en la Revista Internacional de Sociología del Deporte, ha demostrado que la presión de un entrenador o entrenador es un lugar común en el fútbol, lo que da lugar a violaciones de la confidencialidad médica y sugiere que la formación más generalizada en cuestiones de ética médica en el deporte es necesaria en el juego profesional.

Hay realidades no visualizadas en nuestro esquema futbolístico, existe un muy mal diseño de las instalaciones médicas, lo que dificulta el mantenimiento de la privacidad; acuerdos contractuales dudosos que engatusan a los jugadores para que renunciaran a su derecho a la confidencialidad; y las presiones que experimentan por parte de entrenadores y gerentes no solo para divulgar toda la información que se les proporcionó de manera confidencial, sino a veces para buscar activamente información en interés de sus empleadores.

Es necesario concienciar a los futbolistas sobre sus derechos como pacientes y para que los agentes de los jugadores y directivos se resistan activamente a la imposición de cláusulas contractuales que violan los derechos fundamentales de los jugadores.

Es necesario desarrollar un cambio cultural, mediante programas de entrenamiento para educar a los entrenadores y administradores sobre los derechos de los jugadores a la confidencialidad médica. El deporte también debe procurar que las funciones de médico y fisioterapeuta del club sean más independientes para que los proveedores de atención médica tengan más libertad para actuar en interés de su jugador como paciente, y no en el interés de los clubes como empleadores.

No basta con volver a publicar los códigos éticos o culpar a algunas manzanas podridas. Estos problemas son endémicos de la medicina deportiva y requieren un replanteamiento fundamental de lo que se considera “normal” en el deporte de equipo profesional.

Las infracciones a la confidencialidad médica pueden socavar seriamente las perspectivas de carrera y los ingresos futuros de un jugador. Pero la ética médica también sirve a un bien mayor. Si los jugadores no pueden confiar en que sus médicos y fisioterapeutas actuarán en su mejor interés, pueden retener información, lo que puede retrasar su tratamiento y, por lo tanto, frenar el rendimiento del equipo colocando su vida en riesgo.

 

El VAR y la jornada sudamericana.

 En la jornada 8 de las eliminatorias sudamericanas a Qatar 2022 la tecnología estuvo muy acertada, después de la sanción publica en la jornada 7 a los árbitros del incidente entre Uruguay Vs Paraguay por un gol anulado erróneamente; aquí hubo 4 intervenciones que incidieron en los resultados pero de manera positiva, esto nos demuestra que la herramienta (VAR) si  es la solución a las injusticias cometidas en el terreno por decisiones arbitrales erradas bajo la premisa de ser seres humanos, el meollo del asunto está en las personas capacitadas a utilizar la tecnología.

Iniciamos el recorrida por la explicación técnica de las intervenciones del VAR en la jornada clasificatoria al mundial en CONMEBOL.

VENEZUELA VS URUGUAY

Arbitro: Anderson Daronco (Brasil).  Minuto 16

 

Análisis técnico:

El texto de la regla 12 en cuanto sanciones de tocar el balón con la mano dice: cometerá infracción el jugador que inmediatamente después de que el balón le toque a él o un compañero de equipo en la mano o brazo, INCLUSO DE MANERA ACCIDENTAL y

Marque un gol en la portería adversaria.

En la jugada citada el delantero de la Vinotinto Josef Martínez de manera accidental le toca el balón en su brazo y posteriormente marca a gol, el arbitro brasilero y su asistente no lograron apreciar la infracción por velocidad y tiempo del balón; sin embargo, la actuación oportuna de sus VARs le informó sobre la contravención a la regla y se anuló correctamente el gol sin necesidad  que Daronco se dirigiese al RRA ( Referee Review Área) que es el monitor ubicado al costado del terreno de juego, ya que todas las manos del delantero deben ser sancionadas  disminuyendo perdidas innecesarias de tiempo en chequeo.

Punto aparte a mejorar es en la descripción de la jugada por la trasmisión internacional, los medios de comunicación están para orientar al seguidor del futbol sobre las decisiones arbitrales y la interpretación de las reglas de juego y por 3 minutos post a la anulación del gol no se percataban que el gol no había subido al marcador y de la señal hecha por el árbitro según el protocolo de VAR para la reanudación del juego en el área del equipo uruguayo.

ECUADOR VS PERU

Arbitro: Esteban Ostojich (Uruguay) Minuto 48